viernes, 1 de junio de 2012

Camino a Santiago. Dia 7: de O Pedrouzo a Santiago de Compostela

Ayer noche, al bajar a cenar, nos topamos con un grupo de peregrinos con los que habiamos coincidido estos días que estaban haciendo unas cervezas y como íbamos bien de tiempo nos sentamos y comenzamos a charlar...
Íbamos bien de tiempo, pero hablando el tiempo se pasa volando y al final tuvimos que ir a buscar unos bocadillos para comerlos en el albergue, cerraban en media hora y si no estábamos dentro nos quedábamos fuera. Lo que me supo peor no fue comer deprisa sino dejar la charleta en la terraza de aquel bar.
Al dia siguiente nos levantamos a las 6 para evitar que nos pillará el sol de justicia que habíamos pillado los dos últimos días, y la verdad que no lo pillamos porque comenzó a llover, por suerte aunque llovió el ambiente no era frio.
La lluvia solo ha durado hasta las 9 y poco a poco el dia se ha ido arreglando... Si llamamos arreglar pasar de aguantar la lluvia a aguantar el bochorno que ha comenzado a hacer.
Hemos pasado por al lado de las pistas del aeropuerto y luego de otra subida nos hemos parado a tomar algo. Allí el del bar nos ha dicho que estábamos a 8 km y era todo bajada... Como en otros tantos casos estaba equivocado... Nos faltaba por subir el monte do gozo y con el cansancio y las ganas de llegar que llevábamos gozo, lo que se dice gozo no hemos pasado... Lo que hagan los de Santiago por la noche allí ya no me meto.
Queríamos llegar a tiempo a la misa del pelegrino de las 12 y ha parecido una contrareloj... Intentábamos ir mas rápido para llegar y al menos yo con las ansias de llegar y ver que se hacia eterno, mis tobillos me estaban pidiendo compasión, he pasado por una fase de odio e ira que solo se ha calmado del todo cuando he llegado al Obradoiro y ya definitivamente cuando he podido descansar en el hotel.
Pero bueno... Digamos que en estos 7 días he experimentado innumerables sentimientos y reflexiones y claro también tenía que experimentar los negativos, no? Si no, no se podia decir que era una experiencia vital completa.
Al final hemos llegado unos 7 minutos tarde a la misa del peregrino pero hemos podido entrar, solo nos hemos perdido cuando nombraban la procedencia de los peregrinos y los cánticos de una monja.
Hacía años que no iba a misa, y tranquilos volverán a pasar años a que vuelva a ir a otra, pero aunque se me ha hecho muy larga, 1 hora, quería quedarme, ya que habia llegado a tiempo era la guinda del pastel. Y la verdad, que el sermón del cura aunque largo no estaba nada mal y hasta en parte lo llego a compartir.
Cuando acabó fuimos a abrazar al santo y a buscar la compostelana, por el camino hemos ido viendo a numerosa gente con la que hemos compartido estos días y nos hemos felicitado afectuosamente.
Una vez con la compostelana en la mano, me ha hecho gracia ver mi nombre en Latín: Antonius. Mira, es un detalle, pero verlo escrito así me ha gustado, que quieras que te diga..
Pues bien, el camino ya esta hecho. Ahora dos días de descanso y el lunes de vuelta a la otra realidad, la del día a día. Vuelvo con las pilas cargadas y queriendo volver a ser como él que era hace años, antes que la puta crisis y los recortes me hicieran estar siempre enfafado con el mundo.
Por cierto, muchísimas gracias a tofos los que me habéis seguido y me habéis animado durante estos días. Me ha encantado ver vuestros comentarios. Un abrazo grande