martes, 29 de mayo de 2012

Camino a Santiago. Dia 4: De Portomarin a Palas de Rei

La niebla ha decidido ser hoy nuestra quinta compañera dando un aspecto mucho más tenebroso al paisaje, y si añadíamos a que había numerosas telarañas en los arbustos y arboles que delimitaban el camino, daba una sensación como si estuviéramos envueltos en una película de miedo o con meigas de por medio, que perfectamente se podía llamar "La senda de la telaraña"
Pero hubo un momento que me fije en la fila de gente que andaba delante mío: Envueltos en medio la niebla, separadas unas de otros, con un ritmo idéntico, lento y parsimonioso que parecía que andaban de procesión y que con el peso de las mochilas les provocaba que el tronco se moviera lateralmente de derecha a izquierda y para colmo la tira de las mochilas acrecentaba esta sensación.
Esta imagen me recordaba a alguna pelicula... Sí, eran la viva imagen de zombies, estaba rodeado por ellos!!
Pero al cabo de poco rato la niebla se disipo dejando ver un espectáculo más dantesco: El camino discurría paralelo a la nacional y a plena luz del dia no tenía ningún encanto.
Aunque el parte meteorológico anunciaba lluvias ha hecho todo lo contrario: una calor de cojones, tanto que hasta un rato mientras esperaba al grupo me ha dado por tumbarme enmedio el césped: que estaba mojado? A ver como te lo explico... Llevo tres días haciendo unos 20 km a pie, sudando como un cerdo y compartiendo habitación con casi un regimiento militar... Tu crees que a estas alturas me importa que el césped esté húmedo?
Ayer y hoy nos hemos encontrado con un hombre de unos 70 años que en vez de mochila a la espalda lleva como la estructura metálica de un carro de la compra con cada extremos en una cresta iliaca y una cuerda volteando la cintura. La verdad que llevaba muy buen ritmo pero cada vez que lo he visto me entraban ganas de ponerle un camastro colgar las botas y estirarme en él y por mi como si me llamarais Trinidad, como en la pelicula de Bud Spencer y Terence Hill.
La bayeta que me regaló el taxista el primer dia por fin le hemos dado buen uso: Para limpiar la mesa de un bar del camino donde hemos parado que estaba totalmente mojado por la escarcha de la niebla.
A unos 10 Km antes de llegar a nuestra parada hemos pasado el mojón que nos indicaba que ta habiamos hecho la mitad de nuestro camino de Santiago, de 150 km ya solo nos restan 75 para finalizar.
Hemos parado a comer a 6 km de destino en un restaurante con hormigas de tres metros de largo cono decoración en la terraza, eran la 13:30 y si esperábamos a llegar perfectamente se nos hubieran hecho las 16:00 haciendo que a la hora de cenar no tuviéramos ni hambre ni nada.
El inconveniente es que al llegar a Palas de Rei el albergue municipal estaba lleno y nos hemos tenido que buscar uno privado.
El pueblo, lo siento, pero es casi totalmente urbano y sin ningún encanto. Allí hemos vuelto a ver a Valeriano, un hombre de 60 años que comenzó el camino en Roscenvalles y que por su carácter abierto es conocido por todo el grupo, por que aunque todos vamos a nuestro ritmo y no nos conocemos, en estos tres días nos vemos en el albergue al salir, durante el camino y al llegar durante la tarde paseando y esto, aunque difuso, crea un sentimiento de grupo por que ya nos tenemos muy vistos y facilita que se inicien conversaciones.
Bien, hace 10 minutos que han cerrado luces ya que en el albergue que estamos cierran a las 11:00 en vez de a las 10:00 como en los públicos y ya voy escuchando los primeros ronquidos. Aunque no me molesten creo que mejor les vaya imitando y me ponga a dormir. Mañana seguiré hablando de la ruta, de la gente y quizás de por qué creo que Akira Toriyama, el creador de Bola de Drac, ha hecho el camino de Santiago.