sábado, 26 de mayo de 2012

Camino de Santiago. Dia 1: De O'Cebreiro a Triacastela

De lado, boca arriba, con las piernas flexionadas, con las piernas arriba... He probado mil y una posturas pero es imposible. No se puede dormir bien en una asiento de un tren de renfe.

Con una puntualidad muy parecida a la mía hemos llegado a Ponferrada con media hora de retraso. Allí nos esperaba Raquel, una amiga de Madrid . Ya estábamos todos para el hacer el viaje, lo primero fue ir a desayunar y después de mucho buscar decidimos volver a la cafetería de la estación.

Una vez con el estomago lleno cogimos un taxi que nos llevaba a nuestro punto de partida: O'Cebreiro. Al dejarnos, el taxista nos dió regalo que un buen pelegrino siempre sabe apreciar: Un juego de balletas Vileda. Si alguien sabe para que me va a servir, por favor, que me lo diga.
Al final hemos comenzado a caminar a las 9 y muy rápidamente nos han hecho recordar que estábamos en Galicia... Ha comenzado a caer el chimi churri, obligándonos a ponernos rápidamente la Capelina si no queríamos que se empapara la mochila. Aquí ha sido cuando hemos pasado de ser peregrinos a versiones modernas del jorobado de Notre Dame
Hemos hecho la primera parada en el alto do poio, no sin antes de cruzarnos al desvío que nos llevaba a Se Xo, un pueblo, como su propio nombre indica, que disfrutan del placer sin tapujos.
Como el tiempo nos acompaña y demuestra ser un poco cabroncete. Ha salido el sol cuando estábamos en la tasca y ha comenzado a llover cuando hemos continuado el viaje.
Lo que si ha sido fabuloso son las vistas, eran espectaculares... Pocos recuerdos tengo de paisajes que fuesen tan verdes y tan bucólicos. No quiero pensar que hubiéramos visto de haber hecho la etapa previa, la que llegaba a O'Cebreiro, ya que todos la resaltan como una de las más bonitas del camino.
Hemos llegado a Triacastela a eso de las tres de la tarde... Los pies ya me estaban pidiendo clemencia, el estomago devorar cualquier cosa y el cuerpo descansar aunque fuera estirado enmedio del césped.
Después de comer nos hemos duchado, revisado los pies y sí, todos intactos y lavado la ropa... A mano, la primera vez que lo he hecho en mi vida... Y aunque aun se tiene que secar, me parece que no han encogido ni nada.
No puedo decir que después haya hecho siesta... Creo que ha sido lo más parecido a entrar en coma profundo durante media hora.
Para acabar el dia, derechos a cenar pero esperando media hora para pillar sitio. Hemos llegado tarde al albergue, ya que a las 10 cerraban luces y hemos llegado casi a las 11, suerte que hemos avisado y nos han dejado la puerta abierta y que también que había una italiana fumando fuera... No le he dicho nada... La había visto antes en la secadora y no veas el mal genio que ha sacado cuando ha visto que la ropa aún estaba húmeda...
Después de averiguar como se apagaba la dichosa luz del cuarto nos hemos ido a dormir... Yo me he quedado escribiendo otra vez pero me parece que voy a tener que escoger otro momento...necesito descansar.